Una hacienda conventual entre patrimonio, viñedo y paisaje agrícola
Convento reconvertido con identidad histórica
El hotel ocupa una antigua hacienda de pasado conventual y conserva rasgos históricos en sus interiores. La arquitectura integra usos hoteleros contemporáneos sin desvincularse de la atmósfera de un enclave antiguo.
Una finca orientada al enoturismo
La identidad del conjunto se articula alrededor del viñedo propio, la bodega, la explotación orgánica asociada y la relación directa con la tierra. El resultado es un retiro rural basado en patrimonio, agricultura, vino y gastronomía.
Jardines abiertos al valle del Tormes
La implantación aislada en el campo se completa con jardines amplios que descienden hacia el río Tormes. La finca se percibe más como una propiedad rural histórica que como un hotel urbano.
Villas y suites para vivir la finca con mayor independencia
De habitaciones deluxe a villas y signature suites
El alojamiento reúne habitaciones individuales, deluxe y twin, junto con villas, villas deluxe y signature suites. También aparecen categorías como Double Room, Deluxe Room, Twin Room with Terrace, One-Bedroom Villa y Suite.
Unidades de formato residencial
La One-Bedroom Villa tiene 30 m², la Suite alcanza 60 m² y la Deluxe Villa 70 m². Estas categorías ofrecen una escala más amplia e independiente que las habitaciones convencionales, adecuada para estancias prolongadas.
Terrazas privadas en categorías seleccionadas
La Twin Room with Terrace incorpora una terraza privada, mientras que la oferta de villas y suites amplía las opciones para quienes buscan una estancia con mayor espacio propio dentro de la finca.
Cocina de finca con vino, producto orgánico y comedor privado
Restaurante y bar ligados a la propiedad
La casa cuenta con restaurante y bar, integrados en una propuesta gastronómica de destino. La restauración no funciona como un servicio accesorio, sino como una parte central de la experiencia de alojamiento rural.
Producto de la explotación orgánica
La propuesta gourmet utiliza en gran parte productos procedentes de la finca orgánica asociada. Esta relación con la explotación agrícola conecta la cocina con el viñedo, la tierra y la identidad rural del hotel.
Un formato también preparado para la intimidad
La oferta incluye un comedor privado, que añade una alternativa reservada a los espacios gastronómicos generales y permite plantear comidas más íntimas dentro del conjunto histórico.