Un convento capuchino entre piedra y diseño contemporáneo
Cuatro siglos de arquitectura conventual
Áurea Convento Capuchinos ocupa un conjunto elegido por los Hermanos Capuchinos hace unos 400 años. El inmueble conserva la lectura de antiguo convento, los muros de piedra y los grandes espacios vinculados a las pautas constructivas segovianas del siglo XVII.
De convento a hotel patrimonial
Después de la desamortización de Mendizábal, el edificio pasó por usos militares y educativos antes de alojar a las Oblatas entre 1929 y 1996. La intervención hotelera combina la materialidad histórica con una decoración interior sobria y moderna.
Alojamiento de lujo dentro del antiguo conjunto religioso
62 habitaciones y categorías superiores
El hotel dispone de 62 habitaciones de lujo en el antiguo edificio conventual. La distribución confirmada incluye una suite y cinco junior suites, con una oferta de categorías superiores integrada en la arquitectura histórica y orientada a las vistas sobre el valle del Eresma.
Gastronomía entre muros históricos
Restaurante gastronómico en una antigua iglesia
El restaurante gastronómico ocupa una antigua iglesia del conjunto, reutilizada como espacio de restauración. Su ubicación mantiene el vínculo entre la experiencia culinaria y la historia arquitectónica del convento.
Cafetería y servicio de desayuno
La cafetería abre todos los días de 11:00 a 23:00. El desayuno se sirve de 8:00 a 11:00, dentro de una propuesta gastronómica que también integra los espacios monumentales del edificio.