El edificio ocupa un antiguo palacio o castillo rural construido en 1930 y rehabilitado para uso hotelero. Conserva una imagen clásica de casa de campo con torres y cuerpos almenados, dentro de un conjunto de carácter monumental.
Monumentalidad con baja densidad de alojamiento
La propiedad supera los 13.000 m² y combina la envolvente histórica con espacios contemporáneos para alojamiento, restauración, bienestar y celebraciones. La escala del conjunto contrasta con sus 25 habitaciones y suites.
Habitaciones y suites dentro de una casa histórica
Una colección reducida de estancias
El alojamiento se organiza en 25 habitaciones y suites dentro del antiguo palacio rural. La propuesta está orientada a estancias tranquilas en un edificio histórico, con una escala de alojamiento contenida frente a la amplitud del complejo.
Dos restaurantes en el antiguo palacio
Oferta gastronómica para huéspedes y celebraciones
El hotel cuenta con dos restaurantes integrados en el conjunto. La presencia de ambos espacios permite articular la restauración cotidiana del alojamiento y el servicio gastronómico vinculado a banquetes, bodas y otros eventos.