Un conjunto palaciego articulado entre patios y piedra
Cuatro palacios en una sola experiencia
La propiedad se organiza a partir de cuatro palacios nobles integrados en el casco histórico de Ciutadella, con distintos volúmenes, patios, salones y recorridos interiores. Esta configuración sustituye la estructura de un bloque hotelero convencional por una secuencia de espacios de carácter residencial y palaciego.
Patrimonio aristocrático y materiales tradicionales
El inmueble histórico, descrito como una construcción del siglo XVII o una antigua mansión rehabilitada, combina piedra, mampostería tradicional, salas abovedadas y estancias de decoración sobria. Los interiores nobles, el jardín y las zonas de transición conectan el patrimonio arquitectónico con el uso hotelero contemporáneo.
Habitaciones y suites repartidas entre palacios históricos
Alojamiento de carácter noble
La oferta se estructura en distintas categorías de habitaciones y suites, distribuidas entre los diferentes palacios del conjunto. Las orientaciones y configuraciones varían dentro de un alojamiento concebido como una sucesión de estancias históricas, en lugar de una planta hotelera uniforme.
Cocina mediterránea con vistas al jardín
Faustino, restaurante mediterráneo
Faustino es el restaurante principal y ofrece cocina mediterránea en los servicios de desayuno, almuerzo y cena. El espacio se relaciona con el patio-jardín, incorpora vistas al jardín y puede disponer de comedor al aire libre cuando el clima lo permite.
Bar, salón y cafetería
La propuesta gastronómica se completa con un bar o bar-salón y una cafetería integrados en las zonas comunes del conjunto palaciego. El restaurante también dispone de menú infantil, lo que añade una opción específica para las comidas familiares.
Una casa histórica organizada alrededor de un patio mediterráneo
Boutique contemporáneo en el casco antiguo
Can Araya ocupa una estructura histórica del centro antiguo de Ciutadella y la adapta a un hotel boutique contemporáneo. Su propuesta combina una escala de solo ocho habitaciones, una estética urbana mediterránea sobria y una intervención interior centrada en el detalle y la escala humana.
El patio como núcleo del hotel
El patio interior central organiza la experiencia espacial del establecimiento: reúne vegetación tropical y mediterránea, la piscina exterior y zonas de descanso. La terraza superior con vistas amplía esta secuencia de espacios comunes y conecta el interior con la ciudad.
Habitaciones boutique con balcones en el centro de Ciutadella
Ocho estancias de atmósfera urbana
El alojamiento dispone de ocho habitaciones, con categorías que incluyen habitación doble estándar, habitación deluxe y habitación doble deluxe con balcón. Las categorías deluxe aparecen asociadas a ocupaciones de dos o tres personas, mientras que la decoración mantiene una atmósfera elegante, sobria y de inspiración urbana.
Desayuno de proximidad y copas en el salón-bar
Buffet diario con productos locales
El desayuno buffet se sirve diariamente con productos locales y una selección variada de productos de proximidad. Para otros momentos del día, el bar lounge o salón-bar ofrece un espacio para tomar una copa, complementado por el salón común del hotel.
Una casa de campo menorquina convertida en refugio boutique
Historia rural y paisaje de finca
El hotel ocupa una casa de campo menorquina reconvertida, integrada en una finca histórica con raíces documentadas desde 1650. Más de 70 hectáreas de paisaje agrario, olivos y acebuches definen una identidad de retiro rural, alejada del formato urbano.
Arquitectura tradicional con lenguaje contemporáneo
La arquitectura adapta una finca tradicional al uso hotelero mediante una estética rústica, sobria, cálida y mediterránea. Los espacios comunes reúnen restaurante, piscina exterior, jardines y spa, mientras una galería de arte privada aporta una dimensión cultural singular.
Habitaciones con jardín, terraza y baño exterior privado
Veinticuatro estancias de baja densidad
El alojamiento cuenta con 24 habitaciones, con superficies indicadas entre 17 y 42 m². Los interiores siguen una línea rústica vinculada a la casa de campo, mientras algunas unidades se orientan al paisaje rural y otras ofrecen vistas al mar.
Terrazas y jardines para uso exclusivo
Todas las habitaciones disponen de terraza privada o jardín privado, una característica especialmente vinculada a la baja densidad de la finca. Algunas categorías incorporan además piscina privada, creando unidades con espacio acuático exterior propio.
Cocina mediterránea y sobremesas al atardecer
Restaurante propio con cocina mediterránea
El hotel dispone de un restaurante à la carte en el recinto, con una propuesta de cocina mediterránea. El desayuno se sirve diariamente en formato bufé y una de las referencias horarias sitúa el servicio entre las 08:00 y las 10:30.
Bar de final de jornada en la finca
La comercialización de la propiedad menciona un concepto de bar al atardecer dentro del recinto, coherente con una experiencia gastronómica pausada y vinculada al disfrute del entorno rural al final del día.