Aragón tiene 4 hoteles de cinco estrellas. Su valoración media ponderada por opiniones es de 8.8/10. El precio medio por noche es de 450 EUR para habitaciones de alrededor de 50 m².
El hotel está concebido como un gran establecimiento urbano de cinco estrellas integrado en el centro de Zaragoza, con una propuesta que combina alojamiento para visitas de ocio con espacios destinados a reuniones, banquetes y eventos.
Áreas comunes en las plantas superiores
La distribución en varias plantas concentra parte de las instalaciones de ocio en niveles altos. La novena planta reúne la piscina exterior estacional y el solárium, mientras que el gimnasio y la sauna también se sitúan en las plantas superiores.
Suites, habitaciones familiares y alojamiento urbano insonorizado
179 alojamientos con categorías diferenciadas
La oferta comprende 179 alojamientos, entre ellos 19 suites, habitaciones familiares y opciones adaptadas para personas con movilidad reducida. Las categorías documentadas combinan la escala de un hotel urbano de gran capacidad con alternativas para distintas necesidades de estancia.
Privacidad y espacios exteriores seleccionados
Las habitaciones están insonorizadas y algunas descripciones asocian determinados alojamientos o zonas comunes con terraza o solárium. Las suites constituyen la principal categoría diferenciada dentro del inventario disponible.
Aragonia y una propuesta gastronómica de raíz aragonesa
Aragonia Palafox, cocina regional
Aragonia Palafox, también denominado Aragonia, es el restaurante principal del hotel y presenta una cocina regional descrita también como cocina aragonesa gourmet. El restaurante figura abierto de 09:00 a 19:00.
Bar, snack-bar y servicio en la habitación
La oferta gastronómica se completa con un bar y un snack-bar. El hotel también ofrece desayuno en la habitación, ampliando los formatos disponibles más allá del restaurante principal.
La arquitectura de vidrio concebida por Rafael Moneo
Transparencia, luz y funcionalidad
El proyecto arquitectónico y el diseño interior se atribuyen a Rafael Moneo. El edificio se organiza alrededor de un gran volumen acristalado y de un lenguaje contemporáneo basado en la transparencia, la luz natural, la amplitud y el uso práctico de los espacios.
Un hotel urbano para ocio, negocio y eventos
La propuesta combina diseño sobrio, materiales acristalados y una lectura continua entre circulación, áreas sociales y zonas de descanso. Su concepción integra alojamiento urbano, actividad corporativa y espacios específicos para congresos y convenciones.
185 alojamientos urbanos, con junior suites y grandes suites
Una colección con 27 suites
La oferta de alojamiento comprende 185 habitaciones en total: 23 junior suites y 4 grandes suites, además de las restantes categorías de habitaciones del hotel.
Confort contemporáneo en la Romareda
Las habitaciones fueron concebidas como parte de un producto urbano de gama alta que combina confort, diseño y funcionalidad, en línea con el planteamiento arquitectónico contemporáneo del edificio.
Café de la Reina, el restaurante propio del hotel
Restaurante y café en un mismo espacio
Café de la Reina es el establecimiento gastronómico propio identificado en la oferta del hotel y funciona tanto como restaurante como café, integrado en la propuesta de restauración del establecimiento.
Servicio gastronómico complementario
La oferta del hotel también incluye bar o lounge y servicio de habitaciones disponible durante las 24 horas, ampliando las opciones de consumo dentro del establecimiento.
Patrimonio monástico y arquitectura hotelera entre jardines
Un antiguo monasterio como núcleo del complejo
La identidad arquitectónica parte de la reutilización de un antiguo monasterio, conservando su presencia histórica e integrándola con ampliaciones y volúmenes adaptados al uso hotelero. El conjunto combina espacios patrimoniales, zonas contemporáneas, patios, áreas ajardinadas y recorridos pensados para estancias prolongadas.
La capilla histórica como espacio de celebración
La capilla del siglo XVII forma parte del recinto y mantiene una función activa dentro del complejo. Puede acoger hasta 220 invitados y se utiliza para celebraciones y eventos, junto con los jardines, donde también se organizan aperitivos y ceremonias civiles.
Interiores y exteriores para una estancia diversa
Las zonas comunes reúnen restaurante a la carta, bar, cafetería, sala de lectura, terrazas, solárium y jardines. Esta distribución permite alternar descanso interior, reuniones sociales, ocio tranquilo y actividades al aire libre dentro de un recinto amplio.
Habitaciones, suites y villas independientes en el Pirineo
De habitaciones dobles a suites y triples
La oferta de alojamiento incluye habitaciones dobles de una o dos camas, habitaciones triples y suites. Algunas categorías incorporan ducha de hidromasaje y salón, ampliando las opciones de estancia más allá de la habitación convencional.
Villas con salón y aparcamiento privado
Las villas independientes cuentan con salón privado y aparcamiento propio, una configuración diferenciada dentro del complejo que proporciona mayor autonomía durante estancias de ocio, familiares o de varios días.
Cocina mediterránea y terrazas gastronómicas del monasterio
Marboré y Somontano
Marboré ofrece cocina mediterránea con servicio de almuerzo y cena, vistas al jardín y menú infantil. Somontano también se centra en la cocina mediterránea y sirve desayunos, almuerzos y cenas, con menú infantil. Ambos restaurantes abren todos los días.
El Rincón del Monasterio y la oferta informal
El Rincón del Monasterio propone un ambiente acogedor con terraza ajardinada en verano y una carta de snacks con servicio ininterrumpido de 13:00 a 22:30. La oferta se completa con bar, snack-bar, cafetería, desayuno buffet y servicio de desayuno en la habitación.
Restauración para celebraciones y necesidades especiales
La propuesta gastronómica incluye menús para niños y para dietas especiales, además de fruta y vino o champán. En el contexto de bodas y banquetes, el comedor de Marboré tiene capacidad para hasta 180 personas.
El proyecto transforma una torre del siglo XVIII en un alojamiento contemporáneo sin desvincularlo de la finca Torre del Marqués. El conjunto combina el edificio histórico, una ampliación hotelera actual, jardín, terraza y espacios comunes.
Un refugio eco-consciente entre cultivos
La identidad del establecimiento se articula alrededor de una finca de viñedos y olivares, un paisaje agrícola de interior y una filosofía de sostenibilidad. El diseño y la experiencia del hotel se orientan al contacto con la naturaleza, la desconexión y el producto propio del territorio.
Habitaciones variadas y una villa separada del edificio principal
Cinco categorías de alojamiento
El hotel dispone de 18 habitaciones distribuidas entre las categorías Familiar, Junior Suite, Superior y Estándar. La oferta comercial también identifica una Triple Room, ampliando las posibilidades de ocupación dentro del inventario.
Villa independiente en la finca
La villa independiente se encuentra a unos ocho minutos del edificio principal y aporta una modalidad de alojamiento separada dentro de la propiedad. Algunas estancias pueden combinarse con desayuno, media pensión o acceso al spa.
Producto local y vinos ecológicos de la propia finca
Restaurante y cocina de kilómetro cero
El restaurante y el bar desarrollan una propuesta vinculada al entorno agrícola del Matarraña. La filosofía gastronómica prioriza el producto local y la cocina de kilómetro cero, en coherencia con los viñedos y olivares que rodean el hotel.
Bodega, visitas y catas
La finca incluye una bodega y organiza visitas guiadas al viñedo y a las instalaciones vinícolas. La experiencia enoturística incorpora una cata de cuatro vinos ecológicos y conecta la restauración con la producción vitivinícola del establecimiento.
Desayuno a la carta y media pensión
El desayuno a la carta se sirve diariamente de 08:00 a 10:30. Algunas tarifas incluyen modalidad de media pensión, lo que permite vincular el alojamiento con la propuesta gastronómica del restaurante.